jueves, 8 de enero de 2009

¿POR QUÉ HAGO MÚSICA?

Cuando era menor y estaba en la escuela, mucha gente quiso dirigir mis pasos. "Sé médico," algunos me decían, "sé abogado, porque tienes las características de uno," otros me impulsaban. Y en verdad, me gusta mucho el rollo de ser litigante y me fascina lo que tenga que ver con las leyes; pero siempre hubo un sueño y una pasión en mi corazón, pasión que muy pocos, incluyéndome a mí, podían entender. Si había algo que sobrepasaba eso, era mi deseo de poder hablarle al mundo las cosas vividas, las experiencias recogidas, historias, etc. Mi Padre Celestial estaba plasmando una hoja de ruta que aún no podía alcanzar; pero, sin darme cuenta, estaba siendo adiestrado. 

Cuando analizo mi vida, me pongo a pensar en un personaje bíblico: David. Y no solamente lo hago porque era músico, como yo, sino porque, mientras otros guerreaban y se daban a conocer, David estaba basando por un entrenamiento sin él saberlo. Como pastor de ovejas, él batallaba contra enemigos cotidianos: osos, fieras, depredadores, entre otros, y comenzaba a tocar su instrumento y a elaborar las letras que reflejaban su fe, su amor y su adoración a Nuestro YHWH. Y todo esto en el anonimato, donde nadie podía apreciar todo lo que Dios estaba haciendo con él. Hasta que llegó el momento en el cual Dios requirió que toda la semilla sembrada en David germinara, como así ocurrió.

Sin pretender compararme con él, Dios me ha permitido hacer muchas de las cosas que David hizo (salvando las obvias diferencias). En este camino he tenido enfrentamientos con depredadores del alma que han intentado destruir lo que el Señor ha puesto y la lucha ha sido feroz; pero Él me ha mantenido. Al mismo tiempo, he estado poniendo en letras mi devoción y amor a Él y las cosas que he visto, vivido, tanto en mí como en el ambiente en el cual vivo, y creo que ha llegado el momento de ver el fruto a su expresión máxima.

Sueno algo grandilocuente, lo sé; pero mi Padre, a quien le sirvo, no es un Padre de migajas ni de premios de consolación. Y yo me pongo a la disposición de mi Padre para poder cumplir Su voluntad. Les exhorto a que mantengan sus oraciones por mí. Ahora las necesito más que antes.

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