lunes, 19 de octubre de 2009

IGLESIA Y POLÍTICA, PARTE II

Mientras todo esto sucede, hoy estamos todavía digiriendo la desafortunada y trágica noticia de una matanza en Toa Baja, y lo que estamos viendo es un pueblo vuelto demente, políticos, de una forma cobarde, buscando sacar ventaja y elementos religiosos provocando revoluciones. Y sí, necesitamos una revolución; pero una del Espíritu. Independientemente de lo que podamos pensar en lo humano, lo que sucede en Puerto Rico es, literalmente, una invasión demoniaca de alto nivel. Estamos en unos momentos donde lo menos que debemos hacer es dejar en manos de políticos o el Gobierno la solución de los problemas que están acabando con nuestro país; pero mucho peor sería nosotros, como Cuerpo del Cristo, volvernos en ellos. dicho sea de paso, ¿qué ha dicho el Obispo Juan Vera sobre la criminalidad? ¿También quiere una revolución contra el narcotráfico de la misma forma que quiere una revolución contra el Gobierno "neoliberal y capitalista" de turno? Señor Vera, ¿dónde está la revolución espiritual? ¿Dónde está la revolución que la Iglesia (y no me refiero a los líderes religiosos solamente, sino a todo el pueblo de Dios) necesita de volverse verdaderamente a Dios y clamar para Su intervención? Y esto no solamente va para el Señor Obispo metodista, sino para todos aquellos en posición de liderato en las congregaciones. Hemos estado tanto tiempo cargándole las maletas a los políticos y pseudopolíticos de este país que le hemos dado la espalda, literalmente a Dios y, mientras nosotros sigamos ignorando a Dios y solamente acudiendo a Él por pura conveniencia, seguiremos viendo más escenas dantescas como la masacre de Sabana Seca y las "revoluciones de oficina" que algunos líderes están propulsando.

2 comentarios:

Yamilet dijo...

Amen.Por eso yo no creo ni en la marcha de comunista ni en lo que sucede en el gobierno.Porque?Porque los culpables somo s nosotros,la iglesia.Porque no hacen marchas encontra de la criminalidad?Porque no hacen un paro generalpara que el gobierno acabe con la violencia?Eso no lo hacen.Entonces dice el superintendente que su supuesto plan anticrimen traeria mas crimen.Si es asi traiga un plan b.Pues no hay plan,b vamos a dejar que se maten entre ellos,y mientras tanto inocentes muriendo a manos de esos delincuentes.Yamilet

Ariel Cardona dijo...

No es que el "culpable" sea la Iglesia como institución, sino que algunos elementos de la INSTITUCIÓN religiosa autonominada cristiana usan la Biblia y el nombre de Dios para hacer burda política. Por eso uno ve líderes religiosos que sacan de forma acomodaticia algunos versos bíblicos pero ocultan todo aquello que les desnuda y evidencia la condición pecaminosa a la que ellos se subscriben e inducen al pueblo.