domingo, 29 de marzo de 2009

¿QUÉ ES UN MINISTERIO?

Usualmente, a cualquier persona, grupo u organización que hace algo que tenga que ver con la difusión del Evangelio o algo similar le llaman "ministerio." De hecho, le atribuyen una "mística" que les hace lucir como personas con más cualidades espirituales o de cristiandad que otras. Pero, ¿realmente sabemos que es un "ministerio" a la luz de las Escrituras? ¿Usamos ese vocablo con propiedad o simplemente es otro vocablo de nuestro "lingo evangélico," el cual es bastante. . . único? Veamos: usando como marco la traducción Reina Valera del '60, notamos que la primera mención del término "ministerio" se encuentra en Éxodo 39:1. El término que se usa para "ministerio," en hebreo, es sharath, cuyo significado básico es "servicio." Todos aquellos relacionados con lo que era (y es) ministerio, no eran personas que se seleccionaban así mismas, sino que eran llamados por Dios, bajo la mediación de un líder, un sacerdote, que supervisaba sus labores. Otro término usado para "ministerio" es abodah (1 Crónicas 24:19) y significa "trabajo," "servicio," etc. Sin embargo, siempre vemos que los servidores o ministros estaban bajo dirección y no se llamaban a sí mismos, sino que siempre Dios, con Su orden perfecto, los llamaba para estar en sujección. En el Nuevo Testamento, vemos por primera vez el término en Lucas 1:23 y se usa el término griego leitourgia (función pública, servicio), usado con respecto al sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista. Existe otra mención del término "ministerio" en Lucas 3:23, con respecto a Jesús. Lo interesante del caso es que el término "ministerio" o sus variantes, en ese versículo, no aparecen en los textos originales en ese verso, lo cual indica que eso fue añadido por el que revisó la traducción de la Reina Valera del '60 (en traducciones anteriores de la RV no aparecía el término). Eso lo comprobamos al leer traducciones más antiguas como la King James o la Peshitta y traducciones más recientes. En Hechos 1:17, aparece otra vez el término "ministerio," y la palabra en griego usada es diakonia (servidor, ayudante). Estas dos palabras, diakonia y leitourgia, son las usadas en el Nuevo Testamento para definir el término discutido aquí. Nos queda preguntar: ¿realmente estamos haciendo uso correcto del término "ministerio" y sus derivados (ministro, ministrar, etc.)? Es una tendencia, sobre todo en congregaciones evangélicas, usar indiscriminadamente el término "ministro." Vemos que muchas se oye decir: "el ministerio de (ponga el nombre del cantante que usted prefiera)," "el Ministerio (use el nombre de la organización benéfica que quiera)," entre otras menciones. Sin embargo, a la luz de las Escrituras, vemos que el uso de esos términos no es el más correcto. Todos lo que en las Escrituras fueron parte de alguna función ministerial, fueron llamados, adiestrados y recibían instrucción directa de otro ministro, con mayor carga ministerial (sacerdote, rey, etc.). Sin embargo, en especial con los cantantes, músicos y algunos predicadores-evangelistas, vemos que muchos de ellos no tienen una función supervisada por un pastor, un apóstol, un concilio o una congregación. Cuando Pablo fue llamado, el Espíritu lo notificó a la Iglesia y con la aprobación y consentimiento de otros líderes, Pablo salió finalmente a ejercer el ministerio que Dios le había encomendado llevar (Hechos 13). Cuando Esteban fue llamado ocurrió de forma similar (Hechos 6). ¿Está sucediendo igual actualmente con muchos de los que llamamos "ministros" o "ministerios?" Pensemos.