viernes, 3 de julio de 2009

"He aquí, la hora viene, y ya es venida, que seréis esparcidos cada uno por su cabo, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

John 16:32 (SEV)"


Con estas palabras, Jesús, en el momento en el cual, en su parte humana, estaba pasando por la más profunda soledad, nos muestra que todo aquel que está junto al Padre, no sufrirá soledad. No hay mejor sentimiento o sensación que el saber que Nuestro Creador está dispuesto a llegar a nuestras vidas aun cuando no haya nadie más que lo haga. En mi congregación, hay un caballero que suele acuñar la frase "no somos huérfanos" y ciertamente todo aquella persona que reconoce a YHWH Dios como padre y se mantiene en Su voluntad y aferrada a Él siempre estará acompañado aunque no haya amistades, familiares, amores o simplemente personas a nuestro lado.