viernes, 2 de octubre de 2009

Puerto Rico At The Crossroads

This post is for anyone non-Spanish speaking friends. This mis my first one in English and won't be the last one. More than 16 thousand citizen were laid off from their jobs  in our government. All of this have causes a lot of stress and some people are turning to public disturbance and even mild acts of violence. The Governor, Luis Fortuño, is being attacked from all places, political adversaries and even political allies, and the overall consensus it appears to be that it was a huge mistake and in some circles, it was an elitist decision, you know, the proverbial "clash of classes."


For me, who knows very well about being unemployed, it's a BIG opportunity for personal growth. I know the vast majority of my people won't see that. One of our weaknesses as a country is that we have big problems facing adverse situations like this one. I will never say these layoffs were what we needed to see the light, BUT we chose a government on the premise of a "change." The motto was "es tiempo de cambiar (it's time to change)" the song Colombian music star Juanes popularized months ago. Maybe it was US who should have changed a long time ago. We complain every day about our politicians' inability and ineptitude, but then when they do what they do, we protest because they promised and didn't delivered. Well, we got what we deserved, for not being consistent enough to choose wisely.


And for those of you (here in Puerto Rico or elsewhere) who still don't get it, a voice from the past (present and future) reminded us our place:

jueves, 1 de octubre de 2009

5 paradigmas que hay que aprender. . .

. . . sobre los eventos ocurridos en Puerto Rico en estos días:




  1. NADA es seguro. De hecho, hay un viejo refrán que dice: "solamente hay dos cosas seguras: la muerte y los impuestos." Pero nosotros, como pueblo, hemos sido muy ingenuos, pensando en que los gobiernos siempre habrán de brindar estabilidad y seguridad. Ya hemos visto que eso es una falacia. Y lo más. . . inverosímil es que, aun sabiendo eso y constantemente protestando por como el Gobierno local, todavía lloramos y nos descontrolamos cuando cosas así suceden. Es como el niño cuando deja de creer en Santa Claus; pero luego protesta porque en Navidad "Santa Claus no me trajo nada." Digo, algo del "left field;" pero es muy cierto. 
  2. Siempre las "mejores" ideas en la política las dan los de "abajo." ¿No han notado como nuestros ilustres políticos tienen chispetazos de ideas y creatividad cuando pierden las elecciones? Claro, cuando estaban "arriba" se genera una acefalia contagiosa. 
  3. Las luchas de poder no son de ricos contra pobres, sino de "ricos" contra "más ricos." ¿Cuál es el botín? ¿La libertad? ¿La paz? NOOOO. El botín de guerra son los presidentes muertos que unos tienen de más y otros que, aun sin faltarle, pelean para quedarse con parte del botín. Y tristemente, usan a los más necesitados a sus antojos. Por eso solamente creo en UNA PAZ: LA DE JESUCRISTO.
  4. El gran cantautor Juanes escribió: "es tiempo de cambiar." La gran pregunta es: ¿a quién le toca cambiar? Todos aquellos que votaron por un cambio, ¿estaban dispuestos a ELLOS cambiar? ¿Acaso fuimos tan inocentes en esperar que otros nos fueran a "cambiar" la calidad de vida? ¿Y dónde está NUESTRA voluntad para cambiar nuestros defectos, excesos y pecados? Si nosotros no estamos en la posición de cambiar, entonces no tenemos derecho moral para exigir lo que nosotros mismos no estamos dispuestos a hacer en nosotros mismos.
  5. cuando Puerto Rico cae en crisis emocional, se les olvida que hay gente que NUNCA ha gozado de lo "poco" que tenemos. Mientras en el continente africano y en el sudeste de Asia millones y millones se mueren de hambre y por salud por la falta de alimentos y recursos médicos, en Puerto Rico, parte del desayuno nuestro se desperdicia en lanzarlos en pancartas. Y, por favor, NO ME HABLEN DE FRUSTRACIONES CUANDO EN GRAN PARTE DEL RESTO DEL MUNDO VEMOS ESTO Y NI SIQUIERA NOS IMPORTA: 

miércoles, 30 de septiembre de 2009

LAS PEORES TRAGEDIAS


Más de 16 mil empleados afectados. Ese es el saldo aproximado de personas cesanteadas del Gobierno de Puerto rico bajo la administración de Luis Fortuño. Algunos lloraron, otros rabiaron a morir y otros se resignaron. En fin, una decisión tan abrupta no es de esperarse que la gente reaccione de las formas más abiertamente negativas y es muy fácil hacer análisis bajo un espíritu de apasionamiento superlativo, en especial en PR, donde, por genética y presión de grupo, todo lo exageramos. Ahora, contrario a lo que la gran mayoría ha definido como tragedia, yo he visto unas tragedias que considero mucho peores. Y antes de que me caigan arriba, tengo que argumentar.
Primero, esta comedia de errores (algunos dirán tragicomedia) me acuerda tanto al cuento del niño que gritaba “lobo, lobo” y cuando la gente se acercaba, no había lobo. Y cuando el lobo verdaderamente vino y el niño lo gritó, nadie le creyó. Y lo malo es que este lobo se devoró miles de personas que muy posiblemente pensaban que tendrían sus puestos vitaliciamente. Claro, no quiero pecar de lucir como insensible porque entiendo el gran dolor que a cualquier persona le puede causar perder su fuente de ingresos, y más cuando yo mismo he estado pasando por esa situación y no es la primera vez; pero tengo que decir que me siento muy decepcionado por nuestra paupérrima capacidad de enfrentar la adversidad, de la búsqueda del progreso personal y de no poder hacer provisiones. Imagínese si usted viene escuchando desde meses que su trabajo está en peligro y tal vez usted confió fanática y ciegamente en las promesas de los políticos de turno que le prometieron que no habría despidos ni cosas similares y siempre lo hicieron. Si uno sabe que su trabajo podría estar en peligro, entonces uno debió buscar todas las alternativas posibles para buscar un mejor trabajo, un trabajo alterno o, mejor todavía, buscar cimentar las bases para su propio negocio. Esto último es lo que yo he estado haciendo y, créanme, el proceso en Puerto Rico es sumamente tedioso, caro, largo y se vuelve tierra de nadie; pero si el propósito es tener tiempo de valor para uno y que ni el Gobierno ni la empresa privada sean las que dictaminen (tal como lo hacían los dueños de esclavos) cuándo, cómo y cuánto trabajo y cuándo, cómo y cuánto no, entonces vale la pena el esfuerzo. El problema es que aquí no tenemos mente empresarial como colectivo y, es más, nuestra mentalidad está mucho más afín con el socialismo que con el capitalismo en el cual supuestamente vivimos. Y no pretendo volver esto en un ataque al socialismo; pero si el socialismo tiene un mal, es el de no darle el valor suficiente al esfuerzo particular del individuo y el esperar que el gobierno benefactor nos dé todo, entre otras cosas, trabajo.
Yo pregunto, ¿dónde estuvieron los sindicatos cuando todas las empresas americanas y extranjeras botaron a sus empleados? Claro, en ningún lado, porque en la empresa privada no hay uniones ni sindicatos y, por consecuencia, cuotas. El mismo grupo que apoyó masivamente el 7% de impuestos que nada resolvió, por las razones que sean. ¿Realmente a ellos les importa el bienestar de sus unionados? ¿Les conviene a ellos que dejen de trabajar el Gobierno y hagan sus propias empresas, ya sean macro o micro? Claro que no, porque mientras menos los unionados deseen emprenderse, mejor es para ellos porque, en el fondo, los sindicatos son SUS negocios. Les aseguro que la vida que viven estos líderes es mucho más cómoda que la de sus unionados. ¿O acaso no les está extraño que sean siempre los mismos líderes obreros desde Pedro Rosselló, Sila Calderón, Acevedo Vilá y ahora Fortuño? ¿Hay procesos de renovación? Por supuesto que no; a ellos no les conviene dejar sus negocios.
Dentro de todo este proceso de tristeza que experimentamos como pueblo, debemos aprender varias lecciones:
  • Nosotros mantenemos los gobiernos, no ellos a nosotros
  • es hora de depender de nuestra capacidad para crear y tener nuestro tiempo
  • no deberíamos volver a la ingenuidad de atacar a los políticos, para luego caer de tontos y creerles todo lo que nos digan, como si todos nuestros ataques se nos hubiesen olvidado
  • SIEMPRE debemos estar buscando progreso y no autolimitarnos a zonas de conformidad que nos atrofian la vida
Y termino dejándoles este verso bíblico:
“Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien.” Sal 128:2